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Todos soñamos con una Bronco así

Alta, negra y con ruedas grandes: una imagen que atraviesa generaciones. Esta Bronco de los años 80 llegó a Collino impecable por fuera, pero con serios problemas ocultos en sus suspensiones. Así empezó un desafío técnico que se transformó en desarrollo de producto.

Estamos de acuerdo: todos soñamos con una Bronco alta, negra y con ruedas grandes. Es una de esas imágenes del cine que atraviesan generaciones. Millones de personas, en cualquier parte del mundo, difícilmente podrían negar esa afirmación.

Esta Bronco llegó a Collino desde los talleres de Maipú Garage, donde fue restaurada con un nivel de detalle extraordinario: por dentro, por fuera y debajo del capot. Estéticamente impecable. Mecánicamente saludable. Pero, como suele ocurrir en muchos proyectos de este tipo, había un talón de Aquiles difícil de ignorar: la forma en que habían sido tratadas las suspensiones.

Esto es algo muy común en este tipo de vehículos. No existen kits de elevación de calidad bien resueltos para estas camionetas, y el resultado suele ser siempre el mismo: planchuelas soldadas, fierros unidos de manera artesanal, espesores agregados sin criterio técnico. Todo para lograr la altura deseada… ¿pero a qué costo?

El costo suele ser alto: que el vehículo no funcione como debería, que un simple desnivel en el asfalto lo haga moverse para cualquier lado, o que una ráfaga de viento generada por la succión de un camión te empuje a la banquina en cuestión de segundos, tal como lo afirmó Fernando Fraresso, al entregarnos su adorada Bronco . El dijo: “me encanta, pero es Inestable, y me da una sensación permanente de inseguridad al manejar.”

En Argentina esto ocurre con mucha frecuencia, especialmente en las Bronco de los años 80. Paradójicamente, muchas de ellas lucen esa estética californiana, joven y rebelde que tanto nos atrae, pero están muy lejos de comportarse como deberían. Se ven bien, pero no funcionan.

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El problema

Estas Bronco —al igual que las Ranger de la época— vienen equipadas con un sistema delantero Twin I-Beam con diferencial integrado. Sí, aunque para muchos suene extraño, el tensor izquierdo incorpora la “bocha” del diferencial en su propia estructura. En el tren trasero los elevadores de camionetas habían puesto unos tacos de acero gigantes entre la manga del diferencial y los paquetes de elásticos.

Suspensiones duras y saltarinas, ruedas fuera de su lugar, trochas asimétricas, movimientos raros en el volante al frenar y esa permanente sensación de inseguridad al manejar. Ahí es donde empezó el juego para nosotros: la verdadera complejidad técnica del proyecto.


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EL TRABAJO TÉCNICO

En el tren delantero se desarrollaron nuevos soportes del lado chasis para los tensores Twin I-Beam y para las horquillas (muletas), todos concebidos para trabajar a una misma altura. Sabiendo que la posición de estos anclajes incide directamente en la alineación de comba y avance, se definieron con precisión los puntos de sujeción, considerando un espiral de 440 mm en reposo, lo que equivale a un lift kit de 4” respecto de la configuración original.

Estos soportes fueron diseñados con gran rigidez estructural para evitar flexiones y desalineaciones del tren delantero bajo exigencia, y además incorporan regulación. De este modo, los soportes del Twin I-Beam permiten corregir trocha y desplazamiento lateral de la rueda, mientras que las horquillas cuentan con una pieza específica que permite ajustar el avance de cada medio eje delantero.

Adicionalmente, se desarrollaron cazoletas de aluminio mecanizado para el correcto apoyo de los espirales. Estas piezas permiten un calce preciso, admiten suplementos y también pueden ser rebajadas en torno para nivelar el vehículo. Es importante aclarar que estos kits deben ser armados únicamente por especialistas en la materia.

Entre los dos soportes de horquillas, el chasis original se encuentra abierto, generando flexiones importantes. Para resolverlo, se incorporó un refuerzo transversal que une ambos largueros, cerrando el chasis en un punto estratégico y mejorando notablemente la rigidez estructural.

Para el tren trasero de esta Bronco se tomó una decisión de raíz: eliminar el sistema de ballestas original y desarrollar una nueva geometría de cuatro tensores longitudinales más barra Panhard. Del lado del chasis, el sistema fue pensado como bolt-on, sin necesidad de soldaduras: todos los soportes se atornillan al chasis. Esto incluye los brackets de los tensores inferiores, los superiores (ubicados por dentro de los largueros) y una barra Panhard de diseño bastante peculiar que esquiva de manera particular el núcleo del diferencial trasero, lo gambetea.

Los cuatro tensores y “la Panhard” prescinden de rótulas que requieran mantenimiento. En su lugar, se utilizaron bujes especiales desarrollados por Capemi para Collino, que ofrecen gran durabilidad y no requieren limpieza ni lubricación. La alineación se realiza mediante piezas excéntricas que compensan el largo de los tensores. Una solución brillante ideada por José Collino, diseñador del sistema y responsable de identificar y resolver los problemas estructurales y geométricos que presentaba el tren delantero de esta unidad.

En cuanto a amortiguación, el tren delantero utiliza cuatro amortiguadores Bilstein específicos para este modelo, mientras que el tren trasero incorpora coilovers de recorrido adecuado, combinados con espirales CRH de 2 1/4” de diámetro interno.

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La confiabilidad de este desarrollo no se limita al diseño. Es un kit que se instala sobre el chasis original, sin cortes, soldaduras ni alteraciones estructurales. Se aprovechan resortes, amortiguadores y puntas de eje originales, lo que no solo facilita el montaje sino que asegura que cualquier usuario o taller pueda realizar la instalación con herramientas comunes. Además, al ser un sistema totalmente reversible, se preserva el valor histórico de cada F100.

ROAD TEST & OFF ROAD TEST

El Road Test de esta Bronco se complementó con un exigente Off-Road Test por los caminos rurales del departamento Castellanos, en el centro-oeste de la provincia de Santa Fe. Momentos inolvidables, al punto tal que en Collino TV se realizó incluso un videoclip con un tema musical inédito. Esto lo podes ver en los capítulos 20 y 21, en este link:

👉 https://collino.ar/pages/


CONCLUSIÓN

Hoy, esta Bronco sí se puede manejar. Quedó ideal para recorrer rutas y caminos, la playa o la montaña, con seguridad, precisión y confort.

Los productos están desarrollados y pueden solicitarse en Collino, pero es importante remarcarlo: deben ser instalados por especialistas. Por el momento ofrecemos instalación in-house, que consideramos la opción más conveniente, aunque también podemos enviar los componentes para que sean instalados por talleres especializados en este tipo de modificaciones.

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