Reflejos de genialidad.

03-01-2023
/ 1

“Leonardo, lo más difícil son los reflejos.” ¿Cómo los reflejos Heriberto? Y entonces comenzó a tirar agua con un viejo tarrito de durazno al natural sobre los laterales de la Liebre 4.

“Leonardo, lo más
difícil son los reflejos.” ¿Cómo los reflejos Heriberto? Y entonces comenzó a
tirar agua con un viejo tarrito de durazno al natural sobre los laterales de la
Liebre 4. Raudamente, su astuto y septuagenario ayudante trajo otro recipiente más,
como sabiendo de antemano que Heriberto iba a mojar el auto completo. Pasando
por la puerta, concebida a partir de un panel original de Torino, y cubriendo todo el
guardabarros, que se une magistralmente con el techo. Allí está la complejidad, lograr
líneas que reflejen bien, sintetizó. Porque la luz rebota caprichosamente sobre
las superficies, el reflejo tiene que seguir la línea del auto. Genial.

“Antes era mucho mas difícil” asegura Heriberto, advirtiendo que ahora la tecnología agiliza el proceso.
Nos permite replicar (en espejo) la primera mitad construida. Así, se trabaja mucho
menos. Ahora con un escáner y maquinas CNC podemos hacer artesanalmente la
primera mitad, masillar, lijar y corregir; luego copiarla para que la máquina
haga el otro lado. No es simple, pero podemos automatizar una parte.

“Subite Leo”. Y
acá hice lo mío. Un metro noventa y tres no caben en el cockpit de cualquier auto diseñado para competir al límite, pero lo logramos. Reubicamos la butaca,
pensamos otra inclinación, posicionamos la selectora. Heriberto insiste en que la
pedalera regulable que le va a entregar mi hermano (José Collino), nos permitirá
estirar bien las piernas, y evitar que las rodillas flexionadas se acerquen al
volante. En esos momentos, con Heriberto parado junto a la última Liebre y yo sentado en posición de manejo, el tiempo tiende a paralizarse. En
unos minutos logramos una excelente postura. Mi cabeza estaba cubierta lateralmente por el parante y sobrevolada por el tubo rolado de la jaula. Esta situación invita al piloto a acelerar, te genera seguridad. Es un auto que te seduce.

La relación de amistad y respeto muchas veces me hace olvidar tomar la foto. Las charlas son muy entretenidas y valiosas, aprendes siempre. En varias ocasiones hablamos telefónicamente por horas. Heriberto
tiene más de 80 años y conserva la actitud de un emprendedor que recién arranca. Es
una de las personas más inteligentes y optimistas que conocí. Tuvimos varias
andanzas y proyectos. Hace unos años, creamos (junto con otros notables) una cámara sectorial para promover
la actividad industrial referida al automovilismo. La bautizamos CAFAEC y sigue
vigente.

La gran noticia,
querido lector, es que esta visita tuvo captura de video. Llevamos equipo y
grabamos. Heriberto dejó explicaciones y reflexiones para la posteridad. Estas
notas las vamos a publicar para todos. Tenemos que apurarnos porque
la Liebre 4 sigue en construcción. Nos fascina mostrar las etapas intermedias de estos
proyectos que conjugan los mejores valores del ser humano. Son escenarios que inspiran. Para nosotros en particular, significa un privilegio.

Leonardo Collino

Cobertura audiovisual: Alejandra Massaceci (fotos) - Kity Malano (fotos y video)

COMPARTIR EN:
ENVIANOS UN WHATSAPP